Botan casco de barcaza con destino a la Armada venezolana

Los Astilleros Dámex, emplazados en Santiago de Cuba, botaron al agua el casco de la primera de cuatro modernas barcazas multipropósitos que construirán con destino a la Armada de la República Bolivariana de Venezuela.

La Ensenada del Níspero, en la bahía santiaguera, festejó el acto de botadura, con la presencia de trabajadores navales de la entidad, militares venezolanos y representantes de la firma, en lo que se valora como paso de consecución de los proyectos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Este es un barco moderno de desembarco con doble hélice, del tipo Stan Lander, para servicios costeros y de puerto, capaz de transportar hasta 42 contenedores y otras cargas generales sobre cubierta, cuando esté listo en septiembre venidero.

Una rampa en la proa posibilitará la carga y descarga de automóviles; además, cuenta con condiciones para mover agua, combustible y otros avituallamientos.

Su tripulación será de 16 integrantes, y su construcción -realizada bajo las reglas de la Sociedad de Clasificación del Bureau Veritas- la hacen cumplidora de todas las regulaciones y normas de seguridad para la navegación y la conservación de la vida humana en el mar.

El capitán de navío William Orlando Rodríguez, jefe de la Misión Naval de Inspección venezolana, elogió la calidad de los trabajos y destacó la importancia de la colaboración de los dos países en esta rama.

En marzo de 2010, “Dámex” entregó los remolcadores Revolución y Venceremos, contratados con el Instituto Nacional de Espacios Acuáticos del país bolivariano, mientras otros dos están en fase de terminación para el presente año.

Se construirán, además, cuatro patanas, dos de estas ya comenzadas, y se dan los toques finales a un convenio para armar dos patrulleras para la propia Armada de la nación sudamericana.

El ingeniero Alipio Guzmán, jefe del proyecto por la parte cubana, refirió que en la materialización de estos convenios han participado unos 180 trabajadores, donde ha primado la consagración, eficiencia y la calidad, reconocida por los propios clientes.

Enfatizó que no sólo son importantes por el valor de las embarcaciones para la transportación marítima y demás tareas, sino también para la preparación de técnicos y obreros de la Patria de Simón Bolívar, que pronto se incorporarán a este complejo mundo de la construcción naval, en los Astilleros Dámex.


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